Los Anticuerpos Antinucleares (ANA) están dirigidos contra una variedad de antígenos nucleares y citoplasmáticos. Se presentan en una diversidad de pacientes con enfermedades autoinmunes, tanto sistémicas como órgano específica, pero particularmente en las enfermedades del tejido conectivo. Estas incluyen lupus eritematoso sistémico (LES), enfermedad mixta del tejido conectivo, síndrome de Sjögren, esclerodermia (esclerosis sistémica) difusa y limitada, y polimiositis o dermatomiositis.