Este examen en conjunto con la determinación de ácido úrico en sangre, evalúa la función renal, ayuda a detectar deficiencias enzimáticas y desordenes metabólicos que afecten la producción de ácido úrico en el organismo, ayuda a monitorear la respuesta a la terapia con drogas uricosúricos y también a monitorear los efectos urinarios en desordenes metabólicos que producen hiperuricemia.