El Citomegalovirus es un virus herpes que se transmite por contacto humano. La mayoría de los casos no presentan síntomas de infección aparentes. Sin embargo, en pacientes inmunodeprimidos, el virus es particularmente grave, pudiendo causar la muerte. Las mujeres seronegativas que contraen esta enfermedad durante el embarazo la pueden transmitir al feto. En el 95% de los casos esto sucede sin consecuencias, pero en ocasiones algunos neonatos pueden presentar ictericia, hepato-esplenomegalia y retraso psicomotriz. Por esta razón es importante determinar el título de anticuerpo de la paciente y observar la eventual seroconversión. Un aumento significativo en el título de anti-IgG Citomegalovirus sugiere una reciente infección o una reactivación de una infección latente.