El virus de la hepatitis B es responsable de hepatitis agudas y crónicas, puede ser transmitido por vía parenteral, perinatal y sexual. Las personas más expuestas incluyen el personal sanitario, los toxicómanos, las personas con parejas sexuales múltiples, los politransfundidos o hemodializados, el entorno familiar de un sujeto contaminado y los recién nacidos de madres infectadas.