Este examen ayuda para la distinción entre la enfermedad gonadal primaria y secundaria (hipofisiaria o hipotalámica), ayuda a la definición de las fases del ciclo menstrual como parte de las pruebas de infertilidad, ayuda a evaluar la diferenciación del sexo ambiguo en menores, evaluar el desarrollo sexual temprano en niñas menores de 9 años o en niños menores de 10 años (pubertad precoz asociada con elevados niveles), evaluar problemas de la maduración sexual en adolescentes, evaluar la disfunción testicular, y a investigar la impotencia, ginecomastia, y desordenes menstruales.