El Litio es un agente farmacológico empleado en el tratamiento de psicosis maniaco-depresivas. El litio empleado en forma de carbonato de litio se absorbe completamente en tracto gastrointestinal alcanzando los valores peak en suero a las 2 a 4 hrs. Después de la administración oral. El litio intensifica la captación de neurotransmisores lo que tiene un efecto sedante sobre el sistema nervioso central. Las concentraciones de litio se miden primordialmente para cerciorarse del cumplimiento terapéutico del paciente y evitar intoxicaciones. Los primeros síntomas de intoxicación incluyen estados de apatía, flojera, somnolencia, letargia, arrastrar palabras, debilidades musculares y ataxia.